La cervicitis es la inflamación del cuello del útero (cérvix), una parte del cuerpo femenino que muchas veces pasa desapercibida… hasta que algo no va bien. Puede causar molestias, flujo anormal o dolor durante las relaciones sexuales, aunque en muchos casos no presenta síntomas visibles.
Y eso es lo más delicado: puede estar presente sin que lo notes. Por eso, los controles ginecológicos regulares son tan importantes.
💬 Más común de lo que se cree
La cervicitis puede aparecer por diversas causas:
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Infecciones de transmisión sexual (como clamidia o gonorrea).
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Irritación por productos químicos (jabones íntimos, espermicidas).
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Desequilibrios bacterianos en la flora vaginal.
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Alergias al látex o a ciertos productos de higiene.
No se trata de culpa ni de tabúes. Se trata de salud, cuidado y prevención.
💗 Escucha las señales de tu cuerpo
Algunos síntomas pueden incluir:
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Flujo vaginal con olor o color inusual.
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Dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.
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Sangrado leve entre periodos o después del sexo.
Si sientes alguno de estos signos, no lo ignores. Acudir al ginecólogo no es solo una revisión: es un acto de amor propio.
🌿 Cuidarte también es prevenir
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Usa preservativo en tus relaciones sexuales.
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Evita duchas vaginales y productos agresivos.
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Realiza tus controles ginecológicos de manera periódica.
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Mantén una comunicación abierta con tu pareja sobre salud sexual.
La cervicitis no define tu salud reproductiva ni tu valor como mujer, pero sí es una señal para detenerte y cuidar de ti.
Tu cuerpo habla, y merece que lo escuches con respeto y empatía.


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