La enfermedad de Alzheimer es mucho más que una pérdida de memoria. Es una condición neurodegenerativa progresiva que afecta el pensamiento, el comportamiento y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Aunque suele presentarse en personas mayores, sus efectos impactan también a familiares, amigos y cuidadores, quienes acompañan día a día este proceso.
