La enfermedad de Whipple es una afección poco común causada por una bacteria llamada Tropheryma whipplei. Aunque es rara, puede tener consecuencias graves si no se diagnostica y trata a tiempo. Esta enfermedad afecta principalmente al sistema digestivo, dificultando que el cuerpo absorba correctamente los nutrientes de los alimentos, pero también puede comprometer las articulaciones, el corazón, el cerebro y otros órganos.
