Los cólicos son más que un simple dolor repentino. Para muchas personas, representan momentos de incomodidad que pueden afectar el día a día: el trabajo, el descanso, la energía y hasta el ánimo. Ya sea por causas digestivas, menstruales o incluso estrés, los cólicos pueden aparecer sin pedir permiso, recordándonos lo importante que es escuchar al cuerpo.
Lo más valioso es entender que no estás solo/a. Los cólicos son una experiencia común, y reconocerlos a tiempo ayuda a manejarlos mejor. A veces el cuerpo envía señales de que necesita una pausa, más hidratación, un cambio en la alimentación o simplemente un momento de calma.
Hablar de cólicos también es hablar de cuidado:
🌼 Cuidado con lo que comemos.
🌼 Cuidado con lo que sentimos.
🌼 Cuidado con la forma en la que nos tratamos a nosotros mismos.
Si los cólicos se vuelven frecuentes o intensos, es importante buscar apoyo profesional. No es una exageración: es un acto de amor propio. Cada cuerpo merece ser escuchado y atendido con respeto.
Recordemos siempre que el bienestar no es un lujo; es una prioridad. Cuidar el cuerpo es cuidar la vida.


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