¿Te cuesta dormirte temprano, aunque estés cansado, y cuando llega la mañana sientes que no puedes levantarte? ¿Te resulta mucho más fácil mantenerte despierto durante la noche que comenzar el día temprano?
Si te identificas con esta situación, podrías estar experimentando una alteración del ritmo natural del sueño conocida como fase del sueño retrasada.


