La claudicación no es solo un dolor en las piernas. Para muchas personas, es un recordatorio diario de que algo tan natural como caminar puede convertirse en un desafío. Esa sensación de molestia, cansancio o calambre que aparece al andar y desaparece al descansar, no solo afecta la movilidad, sino también la tranquilidad y la seguridad personal.
