Las convulsiones del lóbulo temporal no siempre se parecen a lo que vemos en las películas. Muchas veces no hay caídas bruscas ni movimientos intensos. A veces, lo que ocurre es más silencioso… y por eso mismo, más difícil de entender.
Las convulsiones del lóbulo temporal no siempre se parecen a lo que vemos en las películas. Muchas veces no hay caídas bruscas ni movimientos intensos. A veces, lo que ocurre es más silencioso… y por eso mismo, más difícil de entender.